Está inscrita
en el Registro Nacional
de Asociaciones del Estado
(Ministerio del Interior)
en el Grupo 1, Sección 1, Nº 591449
La
Carta de Identidad Corporativa
afirma
la Personalidad de la
FMU
Ahoringa Vuelcapeta
como
Institución.
Es nuestra
referencia interna
y externa
para todos aquellos que han
puesto
su confianza en nosotros
y en nuestro
trabajo,
delimitando
así lo que somos y
marcando
la Identidad y el alma
de la
Fundación.
Identidad Corporativa
La FMU Ahoringa Vuelcapeta es una organización
independiente de otras entidades de carácter económico, político
o de otra índole. Nace de una experiencia misionera vivida por jóvenes
universitarios cristianos, de ahí que Ahoringa Vuelcapeta tenga una identidad
religiosa claramente definida y sus criterios de actuación se sostengan
en la Moral y Doctrina Social de la Iglesia Católica.
Fundación
Misionera
Es una FUNDACIÓN MISIONERA porque nace fruto
de la Misión vivida y desarrollada en la Selva Boliviana en el verano
de 2007 en colaboración con la Congregación Religiosa de las Misioneras
del Santísimo Sacramento y María Inmaculada.
Fundación
Universitaria
Es una FUNDACIÓN UNIVERSITARIA porque la ponen en marcha un
grupo de jóvenes universitarios que participaron en dicha Misión y pertenecen
a la Delegación Diocesana de Pastoral Universitaria del Arzobispado
de Granada.
Nombre
La Fundación Misionera Universitaria tiene
por nombre “AHORINGA VUELCAPETA”. “Ahoringa” es la palabra
que se utiliza en dicha zona de Bolivia para decir “ahora”. “Vuelcapeta” es
el sobrenombre que se usa para nombrar a un habitante del poblado Beniano de
Bella Vista (donde se desempeñó principalmente la Misión).
Con este nombre expresamos sencillamente que “Ahora queremos estar con
los jóvenes de Bella Vista; ahora queremos promocionar y dar la oportunidad
de formarse en la Universidad a los jóvenes vuelcapetas, para que así sean
hombres y mujeres preparados para afrontar el futuro con dignidad”.
Finalidad
y Misión de Ahoringa
Vuelcapeta
El desarrollo integral y la promoción humana
de los jóvenes es la finalidad de nuestro trabajo y de nuestra Fundación.
El seguimiento personal de cada uno de los beneficiarios se convierte en el centro
de nuestra misión. Nuestra propuesta de cooperación al desarrollo,
supone afrontar necesidades concretas partiendo siempre del deseo de plenitud
de las personas, teniendo siempre presente la caridad (solidaridad cristiana)
en nuestras actuaciones.
Objetivos de Ahoringa Vuelcapeta
El OBJETIVO PRINCIPAL de nuestra Fundación
es el apadrinamiento de jóvenes que, habiendo terminado sus estudios de
4º Medio (2º de Bachillerato), tengan el deseo de continuar su formación
académica e intelectual en la Universidad para llegar a obtener el título
de diplomado o licenciado en cualquiera de las carreras que se ofertan en Bolivia.
Habría también otros dos OBJETIVOS
SECUNDARIOS, tratándose
igualmente de apadrinamientos en favor de la promoción y el desarrollo
integral de la persona:
El
apadrinamiento de los chicos y chicas del Internado
María Inmaculada de Bella
Vista. Jóvenes que pertenecen a las Comunidades
del río San Martín. En dichas comunidades
la formación escolar sólo cubre hasta
6º de Educación Primaria.
Gracias al Internado pueden
vivir en Bella Vista y complementar
sus estudios desde 1º Intermedio (1º ESO) hasta 4º Medio (2º Bachillerato).
El
apadrinamiento de niños
y niñas del poblado de Bella Vista y las distintas
Comunidades del Río que sufren una situación
de extrema pobreza. Estos niños serán
designados por las Religiosas que día a día
tratan con las familias, conocen su situación
económica y familiar y conviven con ellos.
Criterios
de actuación
de Ahoringa Vuelcapeta
Lo
más importante y central
de nuestra misión –cuyo fundamento es
el Evangelio, la Moral y la Doctrina Social de la Iglesia– es
la persona en sí, con su propia realidad particular,
compartiendo las inquietudes de su futuro y su destino,
el significado y sentido de la vida. De no ser así la
respuesta que podamos dar a sus necesidades sería
un gesto de bondad autogratificante o una estrategia
política.
En
nuestra opción no cabe,
ni tiene lugar el “imponer” sino más
bien “proponer”. Se trata de una proposición
y una oportunidad para aquellos jóvenes que
puedan seguir estudiando en la Universidad. Detrás
de esta filosofía hay una elección, una
implicación y una responsabilidad personal del
joven. El joven apadrinado sentirá así como
algo propio y único esta oportunidad y será la
base fundamental para su respuesta responsable y su
compromiso.
Al
querer apostar por el futuro y la dignidad de estos
jóvenes se potenciará también
la relación y la hermandad entre todos los becados
o apadrinados, creando así un clima familiar
y cercano entre todos. Así ellos tomarán
conciencia de que son miembros de un mismo proyecto
y una misma esperanza.
“Hacer el bien, sin hacer
ruido”. Nuestra Fundación es una realidad
muy sencilla y esto es lo que la engrandece. Y queremos
que precisamente éste sea el lema en todo nuestro
criterio de actuación: hacer el bien, sin hacer
ruido. El ruido es el enemigo del silencio; y el silencio
es el lugar privilegiado para escuchar al otro; donde
se produce el encuentro y surge la vida; donde nos
sentimos acompañados y dejamos de creernos solos.
Nosotros apostamos por el silencio y lo pequeño;
de ahí que toda actuación y cooperación
al desarrollo será personal, siempre promoviendo
el encuentro, la cercanía y el acompañamiento
del joven.